¿Para qué vamos a usar las gafas de realidad aumentada y virtual?

Teniendo en cuenta el sector donde trabajo, hablar de gafas de realidad virtual o aumentada (o de realidad virtual, sin gafas) es algo habitual, pero no tengo claro que saliendo de la puerta de Wildbit estén tan claros los conceptos. Prefiero pecar de prudente y explicar de forma sucinta qué es cada cosa antes de entrar en las distintas posibilidades que nos dan estos nuevos dispositivos.

Vamos con algunas definiciones de Wikipedia.org:

“La realidad aumentada (RA) es el término que se usa para definir una visión a través de un dispositivo tecnológico, directa o indirecta, de un entorno físico del mundo real, cuyos elementos se combinan con elementos virtuales para la creación de una realidad mixta en tiempo real. Consiste en un conjunto de dispositivos que añaden información virtual a la información física ya existente, es decir, añadir una parte sintética virtual a lo real.” Uno de los ejemplos de realidad aumentada más conocidos son las gafas de Google “Google Glass” (“GLΛSS”) aunque hace unos meses paralizó su producción y el sector se quedó a medias. Ya había habido pruebas de su utilidad en contextos como la medicina. Y estamos pendientes de cuál será el siguiente movimiento.

“La realidad virtual es un entorno de escenas u objetos de apariencia real, generado mediante tecnología informática, que crea en el usuario la sensación de estar inmerso en él. Dicho entorno es contemplado por el usuario a través normalmente de un dispositivo conocido como gafas o casco de realidad virtual. Este puede ir acompañado de otros dispositivos, como guantes o trajes especiales, que permiten una mayor interacción con el entorno así como la percepción de diferentes estímulos que intensifican la sensación de realidad.” Las gafas más conocidas de realidad virtual son las adquiridas recientemente por Facebook, las Oculus Rift. En este artículo, Rosa Jiménez Cano, corresponsal de “El País” en Sillicon Valley, explica los últimos detalles de las gafas que estarán pronto disponibles para todos los públicos. Otra forma de acceder a la realidad virtual de una forma mucho más económica es utilizando las gafas de cartón de Google (Google Cardboard), un soporte donde colocar el Smartphone y acceder, a través de apps o vídeos estereoscópicos, al universo de la realidad virtual.

La realidad mixta o MR (sigla del inglés, Mixed Reality) o realidad híbrida consiste en combinar mundos virtuales con el mundo real (físico) a tiempo real. Esta combinación permite crear nuevos espacios en los que interactúan tanto objetos y/o personas reales como virtuales. Es decir, se puede considerar como una mezcla entre la realidad, realidad aumentada, virtualidad aumentada y realidad virtual.

El término realidad mixta no debe confundirse con el de realidad aumentada o AR. La realidad aumentada genera los estímulos a tiempo real para la interacción del usuario, los cuales se superponen sobre el entorno físico de este, mientras que la realidad mixta no sólo permite la interacción del usuario con el entorno virtual sino que también permite que objetos físicos del entorno inmediato del usuario sirvan como elementos de interacción con el entorno virtual.” Un ejemplo de realidad mixta son las HoloLens de Microsoft. Dentro vídeo largo (por aquí tengo a alguien que me diría “no vas a vivir para ver eso”, pero yo soy una mujer de tecnofé).

Aunque los desarrolladores ya llevan varios años trabajando con estos dispositivos, hasta que no aterricen de forma comercial y masiva los usuarios de a pie no sabremos el alcance que pueden llegar a tener. De hecho, como sucede en casi todos los lanzamientos tecnológicos recientes, probablemente de la interacción masiva con usuarios surjan muchas nuevas posibilidades de uso.

Pero, de momento, ya hay ejemplos de cómo usar las nuevas realidades en temas que van más allá de los videojuegos. La realidad virtual nos permite explorar espacios a los que no llegaríamos de otra forma, nos permite movernos por escenarios y nos permite estar dentro de una escena cuando en realidad estamos sentados en el sillón de casa. Todavía deben mejorar los sistemas de interacción con esa realidad virtual (en Wildbit trabajamos en ello con realidad virtual inmersiva), todavía hay usuarios que nos mareamos con los cascos y gafas de realidad virtual y todavía quedan temas por solucionar como el peso y la ventilación de algunos de los cascos/gafas. Pero ya se están empezando a hacer cosas muy interesantes:

En la última presentación de las Oculus VR, aprovechando el estreno inminente de la última peli de StarWars, incluyeron una vídeo 360º en Facebook (y así vamos calentando motores para lo que nos cuentan de cómo será esta red social en breve)

Una experiencia 360º nos propone también la ABC para sensibilizarnos con la realidad de Siria y la crueldad de su guerra. En el enlace se puede ver el vídeo. Y si tienes unas Google Cardboard, puedes tener la experiencia completa.

La cadena hotelera Marriot ofrece a los huéspedes una “Postal en Realidad Virtual”. Un proyecto que les está llevando a grabar los paisajes más alucinantes, los lugares más recónditos, que luego podremos explorar gracias a las gafas de realidad virtual.


Necesitaréis también las gafas de cartón de Google para este tour virtual por Londres:

Seguimos de viaje y con un trasfondo ya más publicitario: una experiencia inmersiva en África gracias a este proyecto con Oculus VR.

South Africa Tourism Case Study 2014 from Visualise on Vimeo.

Pero si vamos un paso más allá, entramos de lleno en el mundo de la publicidad. Hace unas semanas Mini presentó esta campaña:

En un proyecto con tintes de storytelling, Mini ha producido dos cortos con formato 360 donde el usuario se puede “mover” por el espacio.

Para no convertir este post en algo interminable, os enlazo aquí algunos ejemplos más de cómo las agencias están usando o pueden usar la realidad virtual (también en retail).

En este mundo de gafas y realidades, me dejo fuera del post el proyecto Morpheus porque quería desvincular la RV de los videojuegos. Pero este proyecto de Playstation (Sony) y el resto de las gafas de distintos constructores que están en la parrilla de salida  prometen un 2016 más virtual y menos real.

Siempre digo –con lo feo que está autocitarse- que lo mejor de mi trabajo en este sector es que las circunstancias me permiten estar aprendiendo e inventando todo el tiempo. Inventando proyectos con nuevos soportes y cubrir unas necesidades que aún no existen. Tengo delante de mi ordenador unas Google Cardboard. Y muchas –muchas- ganas de empezar a crear para ellas.

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