Cuando tocar es jugar

En inglés jugar y tocar (un instrumento) comparten un mismo verbo: to play. La capacidad de la naturaleza, de la vida, de generar sonidos armoniosos con elementos tan sencillos como la lluvia al caer, los árboles de bambú meciéndose o el viento atravesando grietas de distintos tamaños llega, quizá, a su mayor sublimación con algunas formas de música compleja creada por el ser humano. Pero para hablar de esas cosas nada mejor que leer a mi querido Carlos García de la Vega. Yo, como siempre, me distraigo con lo pequeño. Y con todo lo que me lleve a «jugar». Desde hace unos años vengo «coleccionando» ejemplos de insrumentos sorprendentes (sorprendentes para mí, siempre me queda la duda de si seré siempre la última en enterarme de todo). Así que es hora de empezar a recopilarlos en un post que, comme d’habitude, irá creciendo a medida que encuentre más.

Joe Rinaudo toca el American Fotoplayer, un curioso instrumento con el que se añadía sonido, música y efectos especiales durante la proyección de las películas de imagen real y dibujos animados en la época del cine mudo. Estuvieron en funcionamiento entre 1912 y 1925.

En este vídeo Joe Rinaudo explica cómo funciona el instrumento:

Rinaudo sufre los efectos del confinamiento por coronavirus como casi todo el planeta, así que hace unos meses, y para animarnos, hizo un concierto en cuarentena:

Hay instrumentos que se utilizaron para sonorizar películas cuando las películas aún no tenían sonido y hay instrumentos que se inspiran en nuestro mapa cognitivo de sonidos de terror para convertirse en The Apprehension Engine, un instrumento referenciado en Open Culture que pone la piel de gallina. Abstenerse de darle al play caguetas como yo.

A medio camino entre las pelis de terror y cómo debe sonar el hielo de los polos al romperse (o un bosque lleno de secuestradores), está el Waterphone, un instrumento desarrollado por el músico Richard Waters.

Un órgano que produzca sonidos muy semejantes a un conjunto de violines ¿por qué no? Este instrumento, Wheelharp, fabricado por Antiquity Music, es muy reciente y sirve para simular el sonido de varios instrumentos de cuerda tocados con arco con un nivel de precisión superior al de un sintetizador. Suena así:

El Hydraulophone (no sé si tiene traducción al castellano) es un instrumento nombrado en 2005 y patentado en 2011 en cuyo mecanismo el agua juega un papel fundamental. En el siguiente vídeo podemos ver al pianista James Hancock tocando un Hydraulophone en una exhibición en la universidad de Stanford:

La armónica de cristal es un instrumento que tiene más de 200 años y que, por los materiales con los que estaba fabricado, estuvo a punto de desaparecer. Un paso más allá del sonido de las copas musicales, la glass armonica suena así:

Y cierro -por ahora- con esta viral Máquina de Canicas (Marble Machine) de la mano de banda sueca especializada en instrumentos distintos Wintergatan.